Evitar y reducir el despilfarro de alimentos requiere del compromiso de todos los sectores del sistema agroalimentario, desde la producción hasta el consumo. Por eso, si cada uno de nosotros realiza pequeños cambios en sus hábitos podemos evitar que miles de toneladas de alimentos acaben en la basura, acá te pasamos consejos para aprovechar los alimentos.

10 consejos para aprovechar los alimentos
Planifica tus comidas y armá una lista de compras

De esta forma vas a evitar las compras compulsivas o innecesarias. A veces, las ofertas publicitarias llevan a adquirir más productos de los que se necesitan; sobre todo, productos perecederos. Tené en cuenta que si finalmente no son consumidos y se descartan, la oferta no tuvo ningún beneficio.

Usa el freezer para conservar los alimentos por más tiempo y en mejor estado

Este medio para conservar alimentos es efectivo y confiable. Se pueden congelar productos frescos y sobras antes que se estropeen, si no se planea consumirlos en los próximos días. De esta manera, tendrás porciones de comida listas para consumir en otra oportunidad.

Consume los alimentos que tengas en tu despensa, heladera y freezer antes de volver a comprar

Así lograrás consumir los alimentos que ya llevan un tiempo almacenados, evitando descartes por fechas de vencimiento o degradación.

Presta atención a las fechas de vencimiento

Uno de los  consejos para aprovechar los alimentos más importantes. No permitas que los alimentos pasen esta fecha sin ser consumidos. Para esto aplica el sistema “primero vence, primero sale”, una simple regla mnemotécnica para ordenar la despensa y la heladera. Es decir que se recomienda
cocinar y comer primero lo que está más próximo a su fecha de vencimiento. Al guardar los alimentos recién comprados se pueden colocar en la parte posterior y traer al frente los que se compraron antes para facilitar el acceso.

Consume frutas y verduras “feas”

En ocasiones, los parámetros estéticos para estos alimentos son sumamente elevados y hasta ridículos, lo que conduce a que se descarten por su tamaño, forma, color, grado de madurez, golpes o partes rotas, aunque son perfectamente aptos para el consumo humano. Estos alimentos presentan la mayor tasa de desecho, aunque resultan indispensables en nuestra alimentación diaria.

Elegí las porciones adecuadas; ni más ni menos

Cuando prepares comidas, calculá las porciones según la cantidad de comensales. Incluso en los restaurantes podés solicitar media porción.

Cuando comas afuera pedí la comida que queda en tu plato y llevate tu vianda gourmet

De no terminar tu plato en el restaurante, está bien visto pedir al restaurante que arme un paquete con las sobras de tu plato para consumir en otra oportunidad.

¡Ricos restos!

Los alimentos que te sobran hoy pueden ser una excelente comida para mañana porque, usando la creatividad, cualquier resto de alimentos puede convertirse en un nuevo plato. La comida que sobra se puede guardar en la heladera si se va a consumir en uno o dos días, o congelar si se utilizará más adelante. Para almacenar comidas en la heladera o el freezer utiliza envases que eviten el contacto con alimentos crudos y el resecamiento por el frío.

Fabrica tu propio abono con los residuos orgánicos que generes

Un último destino para los restos de frutas, verduras u otros residuos de origen vegetal es utilizarlos como abono a través del método de compostaje que permite recuperar nutrientes atrapados en estos alimentos. Existen manuales del Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA) que enseñan cómo prepararlo para obtener un compost ideal.

Doná

Existen diversas organizaciones, instituciones y comedores que reciben donaciones de alimentos, siempre y cuando
sean aptos e inocuos para el consumo humano. Incluso, a veces ellos mismos se ocupan de recoger las donaciones y distribuirlas. Un ejemplo en nuestro país es la Red Argentina de Bancos de Alimentos, que recibe alimentos de diversas empresas y los distribuye a entidades con el objetivo de que los aprovechen y utilicen.

Artículos Relacionados