A diferencia de lo que indicaría su nombre, el trigo sarraceno no es un cereal. Un cereal es una planta perteneciente a la familia botánica de las gramíneas (arroz, centeno, cebada, trigo, maíz, entre otros).

Las gramíneas tienen hojas finas, puntiagudas y forman la típica espiga. En cambio, el trigo sarraceno, también llamado alforfón o trigo negro, pertenece a la familia de las poligonáceas, un grupo de plantas de hojas anchas que producen flores blancas.

Sin embargo, el alforfón se considera un pseudocereal debido al alto contenido de almidón de sus granos. Otros pseudocereales son la quínoa, el amaranto y la chía, que tampoco contienen gluten.

El trigo sarraceno es originario de China. Hacia el siglo XIII fue llevado a Europa por los cruzados, lo que dio origen a su nombre. En la actualidad, se cultiva prácticamente en todo el mundo; los principales productores son la China, Rusia, Ucrania y Francia.

A nivel mundial, este grano es utilizado en mayor medida como harina para la elaboración de panes y crepés. Otro producto muy común en Oriente que utiliza como base el sarraceno son los soba noodles (fideos soba), muy comunes en la dieta japonesa. Asimismo, el grano pelado (entero, partido o tostado) se utiliza para la preparación de guisos (kasha) en Europa Central y del Este.

La expansión en la Argentina del Trigo Sarraceno

El trigo sarraceno fue traído por colonos judíos a Entre Ríos en el siglo XX. A partir del auge de una alimentación más saludable, se expande su cultivo y hoy puede conseguirse en numerosas dietéticas y restaurantes en todo el país.

Miguel Potocnik, ingeniero agrónomo y dueño de la compañía Lipa Hue, que se dedica a producir productos sobre la base de trigo sarraceno, detalla: “Nuestro proceso de cultivo se realiza en Balcarce utilizando siembra directa, conservando el recurso suelo. Se trata de un cultivo de bajo impacto ecológico, ya que casi no utilizamos fertilizantes ni ningún tipo de agroquímicos en el cultivo.

El proceso de cosecha se realiza en dos etapas (segado y trillado), y ponemos especial énfasis en el cuidado y la trazabilidad de cada lote. Nuestro objetivo consiste en agregar valor a nuestra producción obteniendo harinas de calidad y otros productos a partir de la colaboración y el trabajo en conjunto con organismos nacionales, como el INTI”.

¿Cómo podemos utilizar el trigo sarraceno?

Alimentación

Una de sus presentaciones es en harinas, que reemplazan a las tradicionales y posibilitan una alimentación más consciente y saludable. Se trata de una harina muy versátil y se puede utilizar sola o en mezclas (harina de arroz, mandioca, sorgo blanco), en panes, pastas, crepés, muffins, panqueques, budines y tartas, entre múltiples opciones.

Salud y bienestar

Asimismo, las cáscaras de trigo sarraceno se utilizan como relleno de almohadas, las cuales posibilitan un mejor descanso al lograr una perfecta alineación de los músculos y tendones del cuello con respecto al resto de las vértebras.

Este tipo de almohadas son muy utilizadas en la cultura japonesa gracias a sus beneficios para la salud:

  • Evitan contracturas.
  • Favorecen el descanso.
  • Alivia cefaleas y el estrés.
  • Son más frescas que las tradicionales.
  • Son hipoalergénicas.

Pronto compartiremos, en una segunda parte, sus beneficios para la salud y una receta de pan.

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