La mayoría de las personas creen que los accidentes son obra
del destino, y no es así; son imprevistos (no los esperamos),
pero no son imprevisibles (podemos prevenirlos, prepararnos,
anticiparnos). El mejor ejemplo somos los padres. Nuestros
hijos nos observan las veinticuatro horas; entonces, nuestras
conductas serán copiadas. Por eso, tienen que ser seguras.
En el auto, todos deben
usar el cinturón
de seguridad. Hasta
los diez meses, el bebé
viaja en su sillita, detrás
del asiento del
acompañante y mirando
para atrás; hasta
los veinte kilos deben
usar silla especial, y
hasta los doce años,
siempre en el asiento
trasero. El celular que
suene tranquilo, no lo
voy a atender mientras
manejo: no me voy a
morir por perder una
llamada.
En casa, cuando cocino,
lo hago en la hornalla
trasera, y los chicos
deben estar en otro
ambiente. Y hablando de
fuego, ¿tiene matafuegos
en casa? Los
productos de limpieza y
cualquier tipo de venenos o tóxicos deben ser inalcanzables
para los niños.
Los niños pequeños, a veces quieren que se les deje la luz
encendida durante la noche: una luz de bajo voltaje o a pilas
podrá prevenir accidentes. Los niños menores de 1 año no
necesitan almohada. Además, un lactante podría asfi xiarse
accidentalmente con ella.
El baño es otro peligro: los chicos se pueden ahogar en menos
de 10 cm de agua, y en el mayor de los silencios... Todos los
medicamentos, cuchillas, tijeras y desinfectantes deben conservarse
en un armario fuera del alcance de los niños.
Compruebe los desagües para asegurarse de que no van
a colapsar. Si el agua rebalsa, el piso podría volverse resbaladizo.
Además, tocar un interruptor
con las manos mojadas
puede hacerle sufrir una grave
descarga. La instalación eléctrica
debe ser segura y contar
con disyuntor.
En la escuela, la entrada, la salida
y el recreo son los momentos
de mayor cuidado, y es ahí,
donde no puede faltar el ojo
del adulto responsable. Veamos
menos tele, y miremos
más a nuestros hijos. Escucharlos,
darles lugar, también evitará
accidentes.
En verano, es recomendable
usar pantalla solar y no exponerse
al sol entre las once de la
mañana y las tres de la tarde.
El sol es un amigo, pero nos
puede “cocinar”. Lo que todos
deseamos en las buenas vacaciones
es que no existan accidentes
y, por eso, se deben
tomar todas las medidas de
precaución necesarias.
Me olvidaba: en las fi estas, usar pirotecnia es al cohete.
Por una vida segura, con el compromiso de todos,
los saluda el doctor Claudio Balietti, médico pediatra
del Grupo Médico Maschwitz y del Hospital Erill de
Escobar. cbalietti@intramed.net
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