El pasado 18 de septiembre, en el recinto de la Cámara
de Diputados bonaerense, se llevó a cabo, durante cuatro horas,
la Jornada “Celiaquía”, en que la participaron destacados
disertantes que especifi caron la condición celíaca en diferentes
ámbitos.
En la apertura, se hicieron presentes el Presidente de la
Honorable Cámara de Diputados de la Provincia de Buenos
Aires, el diputado doctor Ismael Passaglia, el Presidente de
la Comisión de Salud Pública de dicha Cámara y el Presidente
del Colegio de Farmacéuticos de la Provincia de Buenos
Aires.
Passaglia, como punto principal, señaló que “el futuro de
la salud depende de la prevención y la promoción ya que,
cuando se nace, generalmente somos todos sanos, pero luego,
con los hábitos de vida, nos enfermamos”. Además,
aseguró que “lo más importante es aquello referido a la
alimentación”.
Por eso, el Colegio de Farmacéuticos de la Provincia de
Buenos Aires, en el marco del Programa FARCAVI (Farmacéuticos
por la calidad de vida), se interesa por el tema específi co
de pautas y conocimientos para la prevención y el tratamiento
de la enfermedad celíaca (EC).
Otro de los disertantes, el doctor Eduardo Cueto Rua,
especifi có que la EC es “la intolerancia al pan nuestro de cada
día”. Entre los principales síntomas se pueden destacar:
En niños: diarrea crónica, vómitos, distensión abdominal,
pérdida de peso, escasa estatura, descalcifi cación, falta de
masa muscular, cabello y piel secos, inapetencia, mal carácter,
heces fétidas.
En adolescentes: a través del dolor abdominal, falta de ánimo,
rechazo a la actividad deportiva, retraso en el ciclo menstrual.
En adultos: se puede presentar por descalcifi cación, diarreas,
fracturas, desnutrición, abortos espontáneos en las mujeres y
esterilidad en hombres, entre variados síntomas.
También, Cueto Rua declaró que “el año pasado se detectaron
82 pacientes celíacos en la ciudad de La Plata, Buenos
Aires, y en la actualidad existen 2.140: es la serie más
grande de celíacos de la Argentina. Sin embargo, hay 250
mil potenciales celíacos y 9 mil que están padeciendo la
EC sin estar diagnosticados”.
Por otra parte, en cuanto a la difusión y elaboración de productos
sin gluten, el doctor admitió: “Hemos manifestado por
las buenas a todo el mundo la necesidad de una ley”, y remarcó
que “hace treinta años que no tenemos una galletita para el
consumo diario del celíaco. La galletita sin TACC (sin trigo, avena,
cebada ni centeno) ya está elaborada; sólo resta difundirla”.
En tanto, el Jefe de la Unidad de Soporte Nutricional y
Enfermedades Malabsortivas del Hospital “General San Martín”
de La Plata, el doctor Juan Carlos Gómez, también presente
en la Jornada, agregó, con respecto a la EC, que “existen manifestaciones
extraintestinales como, por ejemplo, anemia,
polineuropatía, osteopenia, depresión, convulsiones,
defectos del esmalte dental, aborto, esterilidad y osteoporosis,
entre varias patologías y enfermedades asociadas
con la EC.”
Por su parte, la farmacéutica Mónica Bufor desarrolló y
especifi có la labor del farmacéutico en la condición celíaca. En primera instancia, remarcó lo dicho por Cueto Rua: “la EC es
una condición genética, ya que se nace con predisposición
a padecerla. Es difícil diagnosticarla y no se cura
con medicamentos”. Y subrayó que “se cura con una dieta
de por vida sin gluten”.
Bufor también recomendó que, cuando una persona
es celíaca, se lo debe comunicar al farmacéutico cuando
concurre a la farmacia, y aseguró que “en cuanto a los
jarabes no hay problema, porque no hay contaminación
TACC, pero sí lo puede haber en las cápsulas y comprimidos”.
El paciente debe consumir medicamentos libres de gluten
que hayan sido estudiados en los laboratorios: por
ejemplo, el laboratorio de la Universidad Nacional de La
Plata, creado por Fernando Chirdo; el Laboratorio de la
Provincia de Buenos Aires, que tiene el mismo método que
el del doctor Chirdo; y el INAL, que utiliza otro método.
Además, Bufor señaló que “todos los medicamentos que
los farmacéuticos deben entregar son aquellos que fi guran
en la Guía de Alimentos y Medicamentos de la Asociación
Celíaca Argentina, ya que éstos son los que están aprobados
y no tienen contaminación”.
Bufor desarrolló lo que ocurre en los casos en que la EC
aún no ha sido diagnosticada. “Es común que, al leer una
receta, los farmacéuticos interpretemos la patología del paciente”,
comentó. Esto puede ocurrir en la farmacia, ante la
receta de medicamentos para el hipotiroidismo, enfermedades
autoinmunes, anemia o remedios para las vías respiratorias,
entre otras opciones.
Para ejemplificar, la farmacéutica citó un caso real de
una receta de una paciente que concurre a la farmacia.
Conoce a los familiares, ya que van los padres y luego los
hijos. Esta paciente tenía recetados medicamentos para la
anemia por el síndrome de malaabsorción, medicamentos
para hipotiroidismo, y estaba comenzando a tener asma,
relató. Como la farmacéutica también conocía a la hermana,
que es diabética insulinodependiente, le preguntó a su
paciente si alguna vez le habían hecho los análisis para
detectar EC. Y la respuesta fue: “¿Qué es eso?”. Es decir
que el relato fue oportuno para dar cuenta de que, enestas ocasiones, es necesario el consejo farmacéutico. El
profesional puede ayudar a través de la patología que describen
los médicos en las recetas e inducir al paciente a la
consulta médica.
El diagnóstico bioquímico estuvo a cargo del Director
del Área Diagnóstico del Instituto de Investigaciones
Médicas “Alfredo Lanari”, de la Universidad de Buenos
Aires, doctor Néstor Litwin, quien indicó que el tubo
digestivo es un sistema complejo y explicó que, allí,
“dentro de los pelitos, es decir de esas vellosidades, hay
todo un sistema circulatorio”, y detalló que es donde se
producen numerosos procesos inmunológicos absortivos
y digestivos, que provocan que el organismo tenga que
enfrentar el mundo exterior.
Litwin aludió a que cuando termina la guerra aparece
el trigo y la gente comienza a comer nuevamente
pan, una masa compleja de almidón compuesta por
proteínas y gliadinas que es la porción tóxica y dañina
del gluten, lo que puso de manifiesto la EC en el intestino.
Así lo detalló: “Hay un antígeno que tenemos todos en
el organismo, el tisular: es el de la EC. Esta encima tiene
múltiples funciones, trasforma la gliadina y la hace muy
admisible para el sistema inmunológico”, desarrolló el
bioquímico quien, además, señaló que “en el tejido nervioso
hay células que reaccionan frente a los anticuerpos
de la EC”.
En conclusión, aspectos variados e interesantes acerca de
la condición celíaca son necesarios para difundirla y establecerla
en la sociedad. Hay muchas personas que son celíacas y
no lo saben; esto sucede debido a la falta de información. En
cambio, hay muchos que sí conocen su condición de celíacos
pero necesitan información adecuada para poder manejarse
con esta enfermedad intestinal. Por ello, es necesaria una ley
que proteja los derechos de los celíacos. Para que puedan
llevar una vida mejor.
Lucila Bodega Duckwitz,
Celíaca y estudiante de periodismo
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