Celiacos

Crece la moda de eliminarlo de la dieta. Estudios advierten que aporta beneficios a los “no celíacos”

A medida que fue afianzándose la tendencia a llevar una alimentación saludable, muchos decidieron que el gluten se encontraba en la vereda opuesta y lo retiraron de la dieta. Aunque efectivamente es nocivo para los celíacos, estudios indican que para el resto de las personas aporta beneficios y no deberían dejar de consumirlo. Advierten que hacerlo podría traer consecuencias negativas para la salud.

La tendencia a dejar de consumir gluten viene sumando adeptos año a año, de la mano con el aumento de las tiendas naturistas, almacenes orgánicos y dietéticas, y del crecimiento de la oferta de productos sin TACC que éstos lugares ofrecen.

Además, la “mala prensa” del gluten -que empezó con rumores que corrían de boca en boca – recibió el envión que le proporcionaron las declaraciones públicas de varias celébritis que promocionaron los supuestos beneficios de llevar una dieta libre TACC (sin ser celíaco ni sufrir intolerancia a este grupo de proteínas).

Mantener por tiempo prolongado una dieta libre de gluten podría perjudicar al corazón, ya que se evitaría el consumo de granos integrales

Sentirse menos pesada y una mayor facilidad para controlar -o bajar- de peso figuran entre las principales razones que aducen quienes rechazan este alimento.

A contramano de los argumentos que muchos esgrimen en contra del gluten, estudios recientes demuestran que abandonar el consumo traería más riesgos que beneficios, sobre todo para la salud cardiovascular.

Investigadores pertenecientes al Centro para la Celiaquía de la Universidad de Columbia (EEUU), demostraron que el gluten sólo es contraproducente para los celíacos. La conclusión surgió de un seguimiento a más de 100.000 personas durante 25 años.

Los participantes que no padecían celiaquía y consumieron menos cereales con esta proteína no obtuvieron ningún tipo de mejora en la salud cardiovascular. Por el contrario, de acuerdo a las conclusiones, mantener por tiempo prolongado una dieta libre de gluten podría perjudicar al corazón, ya que se evitaría el consumo de granos integrales.

La celiaquía es una enfermedad autoinmune que provoca la inflamación del intestino delgado si se consume gluten (presente en el trigo, el centeno o la cebada). Estudios indican que este trastorno, que impide la absorción de ciertos nutrientes, a largo plazo, puede traer anemia, osteoporosis y enfermedades coronarias. Se estima que en Argentina 1 de cada 100 habitantes puede ser celíaco. Si bien no hay tratamiento, seguir una dieta libre de gluten evita estos problemas.

La difusión de estos datos también habría contribuido a la demonización del gluten, que luego derivó en que muchos optaran por suprimirlo de la dieta. Y se instaló la falsa creencia de que la proteína en sí misma, y en todos los casos, es mala para la salud. Pero distintas investigaciones vienen demostrando lo contrario.

El último trabajo difundido buscó mostrar el impacto del gluten en el corazón. Los investigadores estadounidenses recopilaron datos de 1986 recogidos de 110.017 personas. La muestra era mayor, pero decidieron apartar del estudio a quienes eran celíacos, diabéticos, padecían de alguna enfermedad cardiovascular, cáncer u otras enfermedades. Querían que todas las personas estuviesen sanas al comenzar el estudio para evaluar de qué manera impactaba el gluten en su salud.

Cada cuatro años los encuestados tuvieron que decir a los investigadores qué y cuánto comían de una lista de más de 100 productos (las cinco fuentes principales de gluten eran el pan de centeno, la pasta, los cereales del desayuno, el pan de molde y las pizzas). En 2012 recopilaron los datos.

Para las conclusiones prestaron especial atención a los extremos: el 20% que más gluten consumía y el 20% que menos. La medida de gluten diario que consumían las mujeres del primer grupo era de 7,5 gramos y los hombres de 10 gramos. Entre los que menos consumían la proteína, el promedio de las mujeres fue de 2,6 y de los hombres de 3,3 gramos.

Como paso siguiente, se correlacionó la dieta que seguía cada uno con la incidencia de enfermedades cardíacas. A lo largo de toda la investigación documentaron 6.529 afecciones coronarias (4.243 fueron infartos de miocardio no fatales y 2.286 mortales).

Los participantes que menos gluten consumían tuvieron una incidencia de problemas cardíacos de 352 casos por cada 100.000 personas y año; entre los que consumieron más gluten, la incidencia fue de 277 casos por cada 100.000 personas y año.

“El gluten es claramente dañino para los que tienen celiaquía”, dijo el profesor de medicina, gastroenterólogo y principal autor del estudio, Benjamin Lebwoh, y agregó: “El problema es que la popularidad de determinados libros de dietas, basados en datos anecdóticos y evidencias circunstanciales ha extendido la idea de que las dietas bajas en gluten son saludables para todos”.

El especialista afirmó que evitar la proteína no acarrea beneficios para los no celíacos, por el contrario: “Puede ser dañino ya que el grano parece tener un efecto protector contra las afecciones del corazón”.

En el mismo sentido, varios expertos de otras instituciones médicas de EEUU también manifestaron que se debería evitar la promoción de dietas sin gluten con el objetivo de prevenir enfermedades coronarias en personas asintomáticas.

“El problema es que la popularidad de determinados libros de dietas, basados en datos anecdóticos y evidencias circunstanciales ha extendido la idea de que las dietas bajas en gluten son saludables para todos”

Por otro lado, especialistas señalan que si bien muchos de los alimentos que contienen gluten son bastante calóricos (pizzas, cereales y pan, entre otros), la proteína no es la responsable de esta característica. Por lo que una dieta sin TACC no tiene porqué ayudar a bajar de peso. Incluso, como al retirar el gluten muchos productos pierden sabor, para que resulten más sabrosos se suelen utilizar mayor cantidad de azúcar y de grasas trans. Otro de los problemas que puede acarrear una dieta libre de TACC, según señalan los expertos, es la falta de fibra y deficiencia en las vitaminas que aportan esos cereales.

Sí es importante que los celíacos o las personas que manifiestan intolerancia al gluten lo eliminen de la dieta. “La celiaquía es una enfermedad genética. Hay personas que no tienen ese gen, pero sí cierto grado de intolerancia y padecen síntomas similares -o un poco más leves- cuando consumen gluten (manifestaciones gastro intestinales, distensión abdominal, diarreas, gases). Muchas veces como la enfermedad no está confirmada, la gente se lo toma más leve, pero en realidad no debería ser así: la indicación es una dieta libre de gluten”, afirma la nutricionista Sabrina Vercesi.

Fuente: http://www.eldia.com

ImmusanT es la empresa de biotecnología de Massachusetts que está trabajando en el desarrollo de Nexxax2, (vacuna que podría tratar la enfermedad celiaca) y de la cual FACE ya informó anteriormente en este blog.

El pasado mes de marzo terminaron el ensayo de la Fase 1 b. Actualmente, las investigaciones se encuentran más cerca que nunca de encontrar algún tipo de tratamiento para el paciente celiaco más allá de la Dieta Sin Gluten (DSG).

La idea de Nexvax2 es facilitar una pequeña dosis a los pacientes con predisposición genética o que hayan sido diagnosticados y aumentar la cantidad gradualmente, ampliando la resistencia sin efectos secundarios dañinos.

A continuación, van a proceder el ensayo de fase 2, que es un paso clave. Sólo alrededor del 63% de los fármacos llegan a esta fase. El estudio comenzará a reclutar participantes para el ensayo. Recordamos que las fases de los ensayos clínicos se dividen en cuatro fases y que la fase 2 es en la que se demuestra la eficacia y la seguridad relativa del fármaco, probándolo en un número limitado de pacientes bajo una estrecha vigilancia.

Sin embargo, como dato significativo, la vacuna inicialmente no estaría destinada a eliminar la DSG como tratamiento, sino más bien, tratar la exposición al gluten y, con suerte, poder ser utilizada para transgredir la DSG en casos puntuales. En ningún caso eliminaría la necesidad de seguir la DSG.

Una de las principales motivaciones para la necesidad de este tipo de vacuna es que muchos pacientes celiacos continúan teniendo daño intestinal y síntomas durante mucho tiempo, aunque realicen la DSG.

Así mismo, queremos recalcar que esta vacuna se encuentra en su segunda fase de estudio, siendo a día de hoy, la DSG el único tratamiento eficaz para controlar la enfermedad celiaca. La ingesta de pequeñas cantidades de esta proteína provocan daños en las vellosidades intestinales de las personas celiacas.

Fuente: beyonceliac.org

El tema de las alergias e intolerancias es uno de los campos de batalla de la medicina, porque aunque parezca mentira, son muchas las cosas que hay que descubrir todavía al respecto. De un tiempo a esta parte, se sabe que el intestino está ligado a muchos procesos de salud, incluso inmunitarios, y que la flora intestinal (la microbiota) es muy importante en el día a día de cada niño.

Pues bien, en lo relacionado a la celiaquía o intolerancia al gluten queda aún mucho por decir también, porque se ha visto que aunque las pruebas den negativas, son muchos los niños (y adultos) que tienen síntomas que mejoran o remiten cuando dejan de consumir gluten. Es lo que ya se conoce en la comunidad médica como ‘Sensibilidad al gluten’.
Qué es la sensibilidad del gluten
Tal y como lo explican desde la Biblioteca Nacional de Medicina de los EE.UU., se considera una intolerancia similar, sin que haya exactamente los mismos síntomas porque la celiaquía sería más grave.

La intolerancia al gluten, o celiaquía, es la sensibilidad a esta proteína que forma parte de algunos cereales como el trigo, la cebada, el centeno… su ingesta produce un daño en el intestino delgado (encargado de la absorción de alimentos, de la digestión, etc.), que afecta de diferentes maneras, siendo el tratamiento la evitación de todos aquellos alimentos o sustancias que contengan gluten.

Niños y celiaquía
En el caso de los niños y adultos sensibles al gluten, las pruebas de detección de la celiaquía dan negativo, incluso la biopsia, porque el intestino no está afectado. Sin embargo, comparten algunos síntomas como cansancio, dolores de estómago, calambres musculares y entumecimiento de las piernas.

Mucho por investigar
Hace unos años pensaban que si las pruebas daban negativo, no había motivo alguno para sospechar del gluten en caso de que hubiera síntomas diversos y similares. Ahora saben que existe lo que han decidido denominar sensibilidad al gluten, una condición que, por ahora, no cuenta con pruebas acordes, o como me dijo un especialista hace unas semanas: “las pruebas de detección se nos han quedado anticuadas e insuficientes, porque con ellas no estamos dando respuesta a todas las personas que tienen síntomas por consumir gluten”.

Mientras tanto, si el pediatra sospecha que tu hijo/a pueda tener sensibilidad al gluten, es posible que te sugiera que dejes de ofrecerle alimentos con gluten, para ver si mejoran los síntomas. Y que, una vez mejoren, vuelvas a introducirlos en la dieta para ver si vuelven a aparecer dichos síntomas.

Para acabar, solo nos queda recordar que llevar una dieta sin gluten no es peligroso en absoluto. Lo único que hay que intentar es evitar que, en sustitución, se consuman alimentos procesados sin gluten, que a menudo son menos saludables que los que sí tienen gluten (y que son culpables de que muchos estudios digan que las dietas sin gluten conllevan más riesgos para la salud).

Fuente: https://m.bebesymas.com

Se desarrollará en el espacio del PFCA en el Observatorio ANMAT.
Esta actividad se enmarca, además, en la Campaña “Más Manos por Alimentos Libres de Gluten Más Seguros. Edición 2017” y busca continuar consolidando un espacio de intercambio de información y análisis situacional, discusión y acción participativos sobre temáticas que afectan el control y la seguridad de los ALG.
El IV Foro se realizará en forma presencial el jueves 3 de agosto a las 14.00 hs. en la sede de ANMAT Alsina, situada en calle Alsina 671, 2° Piso (CABA), y a su vez, será transmitido virtualmente a todo el país a través de la plataforma GoToWebinar.
Destinado a organismos del estado, ONG´s, profesionales de la salud, elaboradores de ALG locales y comunidad en general interesada en la temática.
Para participar de esta actividad es necesario realizar la inscripción en forma previa:
* Formulario para registrarte:  https://goo.gl/4suj84
* Tutorial sobre la plataforma: https://goo.gl/Xo1eak
Para conocer más detalles sobre la actividad, ingresá aquí: https://goo.gl/myJzNi
Buenos Aires (AICA): Las hostias deben estar elaboradas con harina de trigo para que sean consideradas “el cuerpo de Cristo”, pero ¿qué se indica para los fieles que no pueden consumir gluten por alguna enfermedad? En una entrevista concedida a AICA, la Comisión Episcopal de Liturgia de la Conferencia Episcopal Argentina (CEA) recordó qué dice la Iglesia sobre estos casos.
La Comisión Episcopal de Liturgia de la Conferencia Episcopal Argentina (CEA) reafirmó en una entrevista concedida a AICA que “las hostias sin nada de gluten son materia inválida para la Eucaristía”.

Luego de que la Congregación para el Culto Divino y la Disciplina de los Sacramentos enviara una carta circular a los obispos en la que se habla sobre “las especies de la Eucaristía, su naturaleza y su cuidado por parte de los pastores, principalmente referidos a la comunión de personas con celiaquía y otras afecciones que imposibilitan recibir el pan de trigo o el vino”, AICA consultó al presbítero Walter Perelló, secretario ejecutivo de la Comisión Episcopal de Liturgia, quien explicó que la carta “no agrega demasiado” respecto a otras dedicadas al mismo tema.

“El pan que se emplea en el santo sacrificio de la Eucaristía debe ser ázimo, de sólo trigo y hecho recientemente, para que no haya ningún peligro de que se corrompa”, exhorta la carta. Por consiguiente, no puede constituir la materia válida, para la realización del Sacrificio y del sacramento eucarístico, el pan elaborado con otras sustancias. “Y el vino que se utiliza en la celebración del santo Sacrificio eucarístico debe ser natural, del fruto de la vid, puro y sin corromper, sin mezcla de sustancias extrañas”, indica también.

“Respecto a la comunión de quienes padecen celiaquía –expresó el presbítero Perelló- la Congregación afirma que las hostias sin nada de gluten son materia inválida para la Eucaristía’”. El sacerdote agregó que “son materia válida, las hostias con la mínima cantidad de gluten necesaria para obtener la panificación sin añadir sustancias extrañas ni recurrir a procedimientos que desnaturalicen el pan”, y es “competencia del Ordinario conceder a los fieles y a los sacerdotes la licencia para usar pan con una mínima cantidad de gluten o mosto como materia para la Eucaristía” (carta circular a los presidentes de las conferencias episcopales acerca del uso del pan con poca cantidad de gluten y del mosto como materia eucarística, 2003).

¿Cómo son las “hostias para celíacos”?
Este tipo de hostias no reciben la calificación de “sin TACC” (trigo, avena, cebada y centeno, sustancias intolerables por quienes sufren celiaquía), sino que se describen como “aptas para celíacos”, debido a que están manufacturadas con harina de trigo, que sí contiene gluten, aunque una cantidad mínima e incapaz de producir daño alguno, según afirman en algunas publicaciones.

Además, el fiel que lo prefiera, puede comulgar con la sangre de Cristo. Por ello, con el fin de evitar la “contaminación cruzada”, en algunas iglesias se colocan cálices distintos: uno que utiliza el sacerdote y sobre el que corta la hostia, y otro más pequeño que se usa para los celíacos.

En la Argentina
“En realidad –afirmó el secretario ejecutivo de la Comisión de Liturgia- la atención a la comunión de celíacos es habitual en nuestras comunidades desde hace ya tiempo, ya sea mediante las hostias especialmente preparadas con un mínimo imperceptible pero suficiente de gluten o a través de la comunión con el vino sin contacto con el pan”.

“Como los hermanos celíacos comulgan en nuestras comunidades de estos modos, según una opción personal, esta carta no presenta para nosotros ninguna dificultad en su aplicación”, aseguró el sacerdote. “En algunos medios nacionales, incluso, han aparecido las opiniones positivas de algunas asociaciones de renombre como la Asociación Celíaca Argentina o la Acela (Asistencia al Celiaco de la Argentina), aconsejando la comunión con el vino, sin ver en ello ningún signo negativo”, contó y recordó que para la doctrina católica, en la comunión bajo las especies del pan y del vino, sea con las dos o con una sola de ellas, se recibe sacramentalmente al Señor.

“Por esto podemos decir que el sacramento de la eucaristía es apto para todas las personas, aún comulgando sólo bajo la especie de vino”, aseveró Perelló.

Dónde conseguir hostias celíacas en Buenos Aires
En el documento dirigido a los obispos de todo el mundo, se indicó que son ellos quienes tienen que “vigilar la calidad del pan y del vino destinados a la Eucaristía y, por tanto, a aquellos que los preparan”.

En el documento insistió en la necesidad de “comprobar quién es la persona encargada de proveer el pan y el vino para la celebración, así como la idoneidad de la materia, y que esta sea una persona honesta”. Lo mismo se aplica para quienes preparan las hostias para celíacos.

En Buenos Aires, uno de los lugares donde puede adquirirse este tipo de hostia especial, es en la Congregación Hijas de San José, ubicada en Avellaneda 2344, Buenos Aires.