Celiacos

Los celíacos deben aprender “de golpe” a convivir con la dieta libre de gluten y la celiaquía. Las psicólogas Paula Boullosa y Gabriela D´Alessandro proponen aprovechar la energía negativa que esto puede generar como un motor transformador.

Cuando nos adentramos en el mundo de la celiaquía encontramos un sinfín de información que suele estar relacionada, por un lado, con los síntomas e implicancias clínicas y, por otro, con la alimentación libre de gluten. Pero, en general, no es tan frecuente encontrar información acerca de las implicancias emocionales que el diagnóstico de celiaquía puede significar para un sujeto y su entorno.Leer Más

Los nutrientes más afectados son el hierro, el calcio, el zinc, la vitamina D, el ácido fólico y la vitamina B12.
Te dejamos un listado con las principales fuentes de nutrientes para que incorpores a tu dieta libre de gluten.


➭ Hierro: las carnes son la mejor fuente de hierro. Otros alimentos de origen vegetal contienen hierro (aunque su absorción es menor): espinaca, berro, acelga, hinojo y legumbres, entre otras. En este caso, la vitamina C puede aumentar su aprovechamiento.

➭ Calcio: la fuente principal son los lácteos. En caso de intolerancia a la lactosa, los quesos duros y el yogur se toleran mejor que la leche y los quesos blandos.

➭ Zinc: Se encuentra en carnes, mariscos, granos enteros, nueces y semillas. En caso de veganos y vegetarianos es posible la necesidad de suplementos.


Vitamina D: Las fuentes son la exposición solar, los huevos, la leche fortificada y pescados grasos, como el salmón.

➭ Vitamina B12: es indispensable para todas las células del cuerpo y metabolismos. Se encuentra únicamente en los alimentos de origen animal: vísceras, carne, pollo, pescado, huevo y leche. Los veganos son los que tienen más riesgo de padecer su déficit vitamínico y en esos casos puede ser conveniente indicar suplementos.


Ácido fólico: combinado con la vitamina B12, resulta indispensable para la formación y la maduración de los glóbulos rojos y otras células del cuerpo. Se encuentra en los vegetales verdes, levadura, legumbres, cereales de grano entero, frutos secos, huevo y pescado.

 

Ante el retiro de productos dispuesto por ANMAT queremos llevar tranquilidad a la población celíaca, haciendo saber que no se trata de una contaminación por GLUTEN sino de una cuestión de rotulación de envases por la posible presencia de de trazas de leche. La medida afecta solamente a algunas de las premezclas no así a las galletitas. Las premezcla UNIVERSAL, ÑOQUIS, PAN y BIZCOCHUELOS deberán ser retiradas para una nueva rotulación con la leyenda «PUEDE CONTENER LECHE».

También se sacaran del mercado el Lote 134 de PEPAS, Lote 131 de Chocolate, Lote 132 de LIMON, Lote 133 de Naranja, Lote 135 de Vainilla & Chips y Lote 130 de Coco por contener un porcentaje levemente superior al permitido de grasas trans detectada en una partida del fabricante DANICA y que No REPRESENTAN UN RIESGO para la salud del consumidor.

Agradecemos los innumerables mensajes de apoyo y sepan entender las molestias ocasionadas.

A pesar de ser un plato muy popular, todavía hoy son desconocidos algunos de sus importantes beneficios.

Te contamos algunas propiedades del caldo para que paulatinamente vayan incluyéndolo en la dieta.


1.       Proporciona bienestar y confort: Un caldo bien calentito es una de las mejores opciones para el paladar. Dará calor a nuestro cuerpo y también a nuestra mente, proporcionándonos una inmensa sensación de confort.
2.      Mantiene la hidratación: del cuerpo gracias a que el agua es la base de cualquier caldo.
3.      Bajo en calorías: Aunque a simple vista pueda parecer que el caldo es un plato muy copioso, los ingredientes que lo conforman no tienen demasiadas calorías, lo que lo hace también atractivo para ciertas dietas de adelgazamiento.
4.       El consumo de caldo ayuda a disminuir la ingesta de alimentos: tomar caldo antes de comer genera más saciedad y reduce el apetito. La sopa, en general, disminuye la densidad energética de la dieta, que es la relación existente entre el volumen y las calorías aportadas por la dieta, a mayor volumen y menor contenido calórico, menor densidad energética.
5.      Cuida el intestino: Si al caldo se le añaden verduras como el repollo o alguna variedad de pescado azul, ayudará a la digestión. Esto se debe a que dichos alimentos tienen un elevado contenido en colágeno, que favorece a los jugos gástricos del estómago, facilitando así la digestión.
6.     Aporta nutrientes y proteínas: La mayoría de los ingredientes con los que se elabora el caldo: el pescado, la carne, la patata, la zanahoria…poseen una gran cantidad de nutrientes y proteínas, que se quedan en el agua del caldo cuando los alimentos se mezclan.
7.      Dientes y huesos sanos: El huevo, el pescado azul o los garbanzos son alimentos que contienen una gran cantidad de calcio, de añadirlos al caldo nos aseguraríamos el mantener unos huesos y dientes fuertes.
8.      Piel y articulaciones cuidadas: Si se opta por cocinar un caldo con carne de vaca o pollo nos aseguraremos un alto nivel de gelatina y colágeno en nuestro organismo, dos nutrientes esenciales para mantener la firmeza de la piel y las articulaciones cuidadas.
9.      Alivia los dolores de garganta: Se sabe que Nerón, tan aficionado al canto, tomaba todos los días un caldo con puerros caliente al que atribuía la cualidad de proteger las cuerdas vocales.
10Nutre a los enfermos: La ciencia confirma lo que sabían nuestras abuelas, los caldos contienen minerales que el cuerpo puede absorber fácilmente y no sólo de calcio, sino también de magnesio, fósforo, silicio, azufre…
11.  Combate los resfriados: Si al caldo se le añade pollo se convertirá en la medicina perfecta para curar un resfriado, ya que el pollo contiene cisteína, un componente que ayuda a fluidificar las secreciones nasales.
12.  Aviva la relaciones íntimas. O eso parece. Un proverbio sudamericano dice que un buen caldo tendrá el poder de resucitar a un muerto. Lo que está claro es que el caldo es reconstituyente y hace desaparecer la fatiga.

¿Cómo debe afrontar el embarazo una mamá celíaca?

Cada vez hay más personas que sufren intolerancias alimentarias al gluten o a la lactosa o que incluso deciden suprimir estas sustancias de su dieta por voluntad propia, pensando que son malas para la salud.  Pero ¿qué ocurre si una mujer embarazada no toma alimentos con gluten?

En el caso de las mujeres que sufren la celiaquia, las expertas María de la Calle y Onica Armijo aconsejan en su libro La dieta de la fertilidad y el embarazo no consumir alimentos con gluten en ningún caso. Este tipo de dieta no tiene efectos perjudiciales para la salud del FETO,  sino todo lo contrario: incluir el gluten en la dieta de una celíaca embarazada provocaría diarrea, vómitos, distensión abdominal o pérdida de peso, síntomas propios de la clínica de la enfermedad celíaca.

Como han comprobado diferentes estudios, las mujeres con enfermedad celíaca no tratada tienen un mayor riesgo de fracaso reproductivo en comparación con el resto de mujeres. Si a esto se añade la ingesta de gluten durante la gestación “el embarazo se puede complicar”, indican las especialistas, que añaden que “la falta de nutrientes debido a la malabsorción  puede causar alteraciones fetales”.

Sustituir los nutrientes del gluten

Las ginecólogas explican que una dieta sin gluten “no tiene ninguna repercusión negativa sobre el crecimiento y desarrollo fetal”. Para suplir los nutrientes que le faltan al feto, una futura madre celíaca debe recibir todos los suplementos necesarios del embarazo “al igual que cualquier embarazada” como folatos, yodo y vitamina B12.  Además, señalan las especialistas, es especialmente importante que las embarazadas celíacas tomen suplementos que contengan hierro, ya que son más propensas a sufrir anemia ferropénica. En cuanto a la tolerancia de estos suplementos en las celíacas, recuerdan que la gran mayoría de los complejos alimenticios polivitamínicos del embarazo están exentos de gluten.

¿Y si no es una madre celíaca? ¿Beneficia de alguna manera al bebé no tomar alimentos con gluten? “Aunque las dietas libres de gluten son populares y muy  promovidas en la prensa por sus beneficios para la salud, no hay evidencia de que seguir una dieta libre de gluten tenga beneficios para la salud significativos en las mujeres sin la enfermedad celíaca o la sensibilidad al gluten confirmada”, afirman De la Calle y Armijo en su libro. Además, advierten de los riesgos que conlleva suprimirlo de la dieta: “La eliminación de alimentos ricos en gluten durante el embarazo puede dar lugar a una ingesta insuficiente de tiamina, riboflavina, niacina, ácido fólico, y hierro”. En el caso de hacerlo, se deben sustituir por otros alimentos de grano entero que prevengan cualquier deficiencia nutricional, como ocurre con las dietas de las gestantes celíacas. “Generalmente son consideradas seguras”, confirman las expertas.

Fuentes:

Cuidate Plus