Autor: Barbara D'Alvia

Cada vez hay más personas que sufren intolerancias alimentarias al gluten o a la lactosa o que incluso deciden suprimir estas sustancias de su dieta por voluntad propia, pensando que son malas para la salud.  Pero ¿qué ocurre si una mujer embarazada no toma alimentos con gluten?

En el caso de las mujeres que sufren la enfermedad celíaca, las expertas María de la Calle y Onica Armijo aconsejan en su libro La dieta de la fertilidad y el embarazo no consumir alimentos con gluten en ningún caso. Este tipo de dieta no tiene efectos perjudiciales para la salud del feto, sino todo lo contrario: incluir el gluten en la dieta de una celíaca embarazada provocaría diarrea, vómitos, distensión abdominal o pérdida de peso, síntomas propios de la clínica de la enfermedad celíaca.

Como han comprobado diferentes estudios, las mujeres con enfermedad celíaca no tratada tienen un mayor riesgo de fracaso reproductivo en comparación con el resto de mujeres. Si a esto se añade la ingesta de gluten durante la gestación “el embarazo se puede complicar”, indican las especialistas, que añaden que “la falta de nutrientes debido a la malabsorción  puede causar alteraciones fetales”.

Sustituir los nutrientes del gluten

Las ginecólogas explican que una dieta sin gluten “no tiene ninguna repercusión negativa sobre el crecimiento y desarrollo fetal”. Para suplir los nutrientes que le faltan al feto, una futura madre celíaca debe recibir todos los suplementos necesarios del embarazo “al igual que cualquier embarazada” como folatos, yodo y vitamina B12.  Además, señalan las especialistas, es especialmente importante que las embarazadas celíacas tomen suplementos que contengan hierro, ya que son más propensas a sufrir anemia ferropénica. En cuanto a la tolerancia de estos suplementos en las celíacas, recuerdan que la gran mayoría de los complejos alimenticios polivitamínicos del embarazo están exentos de gluten.

¿Y si no es una madre celíaca? ¿Beneficia de alguna manera al bebé no tomar alimentos con gluten? “Aunque las dietas libres de gluten son populares y muy  promovidas en la prensa por sus beneficios para la salud, no hay evidencia de que seguir una dieta libre de gluten tenga beneficios para la salud significativos en las mujeres sin la enfermedad celíaca o la sensibilidad al gluten confirmada”, afirman De la Calle y Armijo en su libro. Además, advierten de los riesgos que conlleva suprimirlo de la dieta: “La eliminación de alimentos ricos en gluten durante el embarazo puede dar lugar a una ingesta insuficiente de tiamina, riboflavina, niacina, ácido fólico y hierro”. En el caso de hacerlo, se deben sustituir por otros alimentos de grano entero que prevengan cualquier deficiencia nutricional, como ocurre con las dietas de las gestantes celíacas. “Generalmente son consideradas seguras”, confirman las expertas.

Fuente: https://cuidateplus.marca.com/

Un equipo de científicos del Conicet, hospitales y universidades públicas de la Argentina los acaban de descubrir con experimentos y detallar: son procesos claves de la respuesta del sistema inmune sobre el intestino. Al conocerse esos circuitos, se podría avanzar para contar con tratamientos más eficaces para algunos grupos de pacientes con cáncer colorrectal, enfermedad de Crohn y colitis ulcerosa.
En resumidas cuentas son Circuitos de «prendido y apagado» del sistema inmune que pueden afectar y controlar el desarrollo de enfermedades como el cáncer de colon y enfermedades inflamatorias intestinales.

Gran camino a más avances… !!
La palabra de los investigadores están en Infobae ( Nota completa)
Fuente: Infobae 19 de Agosto 2021.

Se acerca el día del niño y lo mejor que podemos hacer es compartirles algunos tips para llevar mejor la situación. ¡Verlos sanos y felices!

Aqui van:

  • Comunicación fluida / hablar del tema y evacuar dudas
  • Diferenciación/ explicar cuales son las comidas con y sin gluten
  • Dieta equilibrada / balance saludable y variado
  • comer en familia / compartir para que nadie se sienta discriminado
  • Informar y prevenir / a la familia, escuela y amigos sobre las consecuencias de no seguir una dieta
  • Educación desde pequeños / no esconder los alimentos con gluten, es importante enseñar a distinguir lo que puede comer de lo que no
  • Cocinar Juntos / para que el niño se involucre y conozca lo que puede comer

Siguiendo  con  eje de las emociones: vamos a centrarnos en la  íntima relación que existe entre nuestro cuerpo y nuestra mente.

Los conflictos, temores y sentimientos reprimidos que pueden influir en el funcionamiento del organismo. Situaciones de estrés, angustia o ira sostenidas en el tiempo comparten factores de riesgo, como la obesidad, el sedentarismo, el tabaquismo y las dietas poco saludables. En escenarios normales, el organismo emplea casi toda su energía en actividades destinadas a la modificación, reparación y creación de nuevos tejidos.

Es importante tener en cuenta que así sea crónico, agudo o repetitivo, los estados emocionales mencionados afectan al equilibrio general del cuerpo, lo cual puede convertirse en un desencadenante fatal para la salud. El aspecto psicológico juega un papel fundamental en las enfermedades. El cuerpo grita lo que el alma calla.

En cada paciente la enfermedad puede evolucionar de una u otra forma y afectar a un órgano blanco determinado, entonces Modificar el estilo de vida es fundamental para la prevención.

En la celiaquía este órgano blanco es el aparto digestivo. En las enfermedades oncológicas aparece el trauma psíquico, que es un evento que amenaza profundamente el bienestar o la vida de un individuo.

De acuerdo con la observación clínica, un gran número de los pacientes que la padecen poseen algún conflicto. El aspecto psicológico juega un papel fundamental en las enfermedades. El cuerpo grita lo que el alma calla. no resuelto o enojo con ellos mismos.

Entonces, ¿Que hacer?

Modificar el estilo de vida es fundamental para prevenir y evitar el avance de diversas enfermedades:

Vivir más tranquilos: hacer pequeños cortes en la rutina y descansar ocho horas diarias.

Mantener una dieta balanceada: comer más frutas y verduras, limitar el consumo de sal, evitar las grasas trans, los azúcares, el alcohol y el tabaco.

Hacer ejercicio aeróbico al menos tres veces a la semana.

Reírse más y enamorarse: Los momentos de felicidad, la risa y en especial el enamoramiento, producen más “microreparadores” y “micro-rejuvenecedores” que mejoran el nivel de vida.

Identificar situaciones que provoquen estrés y evitarlas.

Estar satisfecho en el área laboral. 

Buscar actividades de distensión. El cansancio, los nervios y los problemas cotidianos pueden jugar una mala pasada a nuestra salud y desembocar en diversas enfermedades. Si bien en momentos de estrés es difícil mantener un equilibrio adecuado, hay que recordar que la salud es un bien preciado y debemos reconocer su valor antes de perderla.

Hoy queremos comentar el tema de las emociones que nos aparecen cuando descubrimos que somos celíacos.

⏩ Cuando buscamos info sobre celiaquía siempre encontramos sobre síntomas o dietas, pero no acerca de las emociones que el diagnóstico nos puede significar.

⏩ Debemos aprender de golpe, y convivir.
Tenemos ira, desconcierto, miedo, bronca, y aunque aveces parezca difícil, injusto y no estemos amigados con la idea, «la idea es aprovechar la energía negativa como un motor transformador» 🙂🙂

Cada persona reacciona de modo singular y diferente al comenzar una dieta libre de gluten. Nos encontramos “de golpe” con un diagnóstico clínico con el que hay que aprender a convivir: se debe realizar un gran cambio de hábitos alimenticios, lo cual no es nada sencillo, considerando que en nuestra cultura los alimentos a base de harinas con gluten son pilares de nuestra alimentación.

Esto también puede afectar al entorno social del sujeto. Muchos logran adaptarse e incorporar la dieta como parte de sus vidas, mientras que otros la padecen, sin hallar el modo de hacerla propia, ya sea por no poder sostenerla de manera continua o porque al sostenerla lo hacen con un elevado costo emocional.

Esto puede manifestarse a través de un profundo descontento, tristeza u enojo, llegando incluso a situaciones de aislamiento social. Estos sentimientos a veces se dirigen hacia el afuera, hacia diferentes “otros” que, en alguna situación específica, no contemplaron la alimentación libre de gluten para el celíaco, y se convierten así en los “culpables” del malestar que genera esa situación. El paciente podría llegar a sentir que su semejante no estaría reconociendo sus necesidades o algunas veces puede vivir ese hecho como un acto de discriminación.

Siempre hay diversas formas de “leer” un evento

Ante estas situaciones en la que sentimos impotencia, vale la pena preguntarnos cómo convertir el enojo (que a veces suele ser una forma de angustia enmascarada) en un motor para transformar nuestra realidad. ¿Cómo puedo repensar estas circunstancias que parecen negativas, para dar lugar a una solución?

Cada vez que algo nuevo aparece en nuestras vidas quiebra el curso de nuestra rutina y nos invita a descubrir otras maneras de hacer lo que siempre hacíamos, renovando la mirada sobre nuestro alrededor, sobre las personas que nos rodean, sobre nosotros mismos, sobre lo que hacemos, pensamos o decimos.

Es muy valioso poder recibir el diagnóstico en un entorno de contención y orientación en todos los niveles (clínico, nutricional, psicológico). Esto puede marcar una diferencia a la hora de comenzar la dieta, de modificar hábitos, y de transitar las distintas situaciones que se van presentando cuando una persona inicia su alimentación libre de gluten (ALG). Si desde el inicio se puede prestar atención a las distintas áreas del ser humano que se ponen en juego, será más fácil superar las resistencias y atravesar los momentos de conflicto con más y mejores herramientas.

El solo hecho de poder poner en palabras lo que uno va sintiendo y pensando ante distintos hechos, registrando estas emociones y llevándolas a un espacio cuidado, produce un alivio inmediato y genera calma.

En una segunda instancia, una vez que se pasó por ese momento de “desahogo”, se pueden empezar a pensar estrategias (siempre acordes a cada paciente, según su edad, su historia, su situación familiar, social, laboral, etcétera), y a liberarse de prejuicios y temores, para armar un camino propio, singular, un modo único de transitar la ALG, intentando que este cambio sea de la forma más armoniosa posible con nuestro estilo de vida, con nuestra forma de ser y de ver el mundo. La idea es que esta nueva condición no interrumpa nuestra vida convirtiéndose en una especie de centro o eje alrededor del cual deben girar todos nuestros movimientos.

Por el contrario, sería conveniente adaptar la ALG a quienes fuimos, somos y seremos cada uno de nosotros como totalidad. Así, los cambios resultarán menos invasivos para nuestra subjetividad. Además de ser “celíaco” o “celíaca”, nuestra identidad está compuesta por muchísimos otros aspectos: sexo, edad, ocupación o profesión, relaciones afectivas, gustos, hobbies, ideolo- gías religiosas o políticas, estilo de vida… Y la lista es inagotable. Es por eso que a partir del momento en que comenzamos a llevar una ALG, nunca debemos olvidarnos de que eso será solo una parte más de nuestras vidas. Y así, cuidando y alimentando todos los aspectos que forman nuestro ser, estaremos más fortalecidos y contaremos con más recursos para aceptar y vivir con naturalidad nuestro nuevo modo de alimentación.

Cuidado emocional del entorno 

Otra intervención posible desde la psicología se presenta cuando algún miembro de la familia del paciente celíaco desea recibir orientación sobre cómo acompañar el cambio de hábitos que comenzará esa persona cercana y querida.

En una serie de encuentros, se puede trabajar sobre las fantasías o miedos que puedan surgir. Y pensar en cómo conservar la dinámica social, laboral y recreativa del grupo familiar sin que la ALG constituya un obstáculo (sino todo lo contrario). Esta novedad puede ser tomada por todos como una oportunidad, incluso para que las personas no celíacas del entorno del paciente se animen a nuevos lugares, nuevos alimentos y nuevas costumbres. De esta manera, resultará más práctica y relajada la adaptación del paciente a la dieta, sintiéndose más seguro y apoyado por sus afectos en este recorrido. Si las personas que rodean al paciente se encuentran informadas, contenidas y asesoradas en relación a temas emocionales, la ALG será integrada con mayor facilidad al núcleo afectivo de aquel que sigue la dieta. Y en poco tiempo, habrá un código compartido que generará tranquilidad y confianza en los sujetos involucrados.

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