Autor: Christian Datola

A través de un video que publicó en Youtube, la doctora española Paloma Borregón dio detalles de cómo seguir adelante el plan alimenticio sin gluten. “El único tratamiento eficaz para la enfermedad celíaca es la dieta estricta para toda la vida”, aseguró la especialista. Fuente: medicinatv.com

“Esto puede resultar muy difícil, sobre todo los primeros meses tras el diagnóstico. Pero si el paciente lo hace bien, se encontrará mucho mejor y mejorará su calidad de vida”, sostuvo la doctora de la Clínica Beteré de Madrid.

“Asimismo, la causa principal de empeoramiento o de no mejoría de los pacientes celíacos, en la mayoría de ocasiones, es el incumplimiento de la dieta sin gluten”, agregó.

“Cuando el gluten llega al intestino, el paciente celíaco lo reconoce y comienza a hacer anticuerpos contra la pared intestinal, que acaba dañándose y atrofiándose, lo cual lleva a tener síntomas intestinales y extraintestinales”, explicó la doctora.

 

¿Qué es el gluten?

El gluten es un complejo de proteínas presente en algunos cereales: Trigo, Cebada

Centeno  y Avena, pero en menor cantidad

 

¿Cómo se diagnostica la celiaquía?

Analítica: para buscar anticuerpos de enfermedad celíaca en sangre.

Biopsia intestinal: sirve para aquellos pacientes que no elevan los anticuerpos. Gracias a ella, se demuestra la inflamación y la atrofia en las paredes intestinales.

 

¿Cómo se puede saber si el paciente está tomando gluten?

“Cuando una persona celíaca no mejora o empeora, en la mayoría de casos, es porque está ingiriendo gluten. A veces, se hace intencionalmente pero, en casi todos los casos, no se es consciente de ello. Por ello, hay dos opciones para saber si el paciente celíaco está ingiriendo gluten:

“Analítica de sangre en busca de anticuerpos de enfermedad celíaca. Si son positivos, resultan ser un buen indicador de que el paciente está comiendo gluten”, indicó Borregón.

Test detectores de fragmentos de gluten en heces y orina, más conocidos como GIP. Consiste en pequeños fragmentos de proteínas de gluten, que son resistentes a la digestión gastrointestinal. De esta forma, cuando se ingieren, son eliminadas en orina y heces. Además, permiten saber si se ha tomado gluten desde una horas hasta el día anterior, en el caso del test de orina; por otra parte, en el caso del test de heces, desde dos días antes hasta la semana anterior”, precisó la médica.

 

“Hacer correctamente la dieta sin gluten es todo un reto, sobre todo los primeros meses después del diagnóstico y, más aún, cuando se come fuera de casa. Pero es fundamental confirmar que el paciente está haciendo bien la dieta sin gluten porque, gracias a ello, se puede controlar la enfermedad celíaca, el daño intestinal, los síntomas que produce y las consecuencias de salud para la persona”, aconsejó la especialista.

 

 

Durante los últimos tiempos se ha vuelto común hablar de la intolerancia al gluten, pero lo que todos no saben es que sobre esta enfermedad se han realizado miles de estudios. Una de las primeras historias es la del notable médico griego Areteo de Capadocia en el siglo I d.c, quien le dio el nombre de “celiaco”, que a su vez proviene de la palabra koiliakos (abdomen).

Esta es la versión que cuenta Gregorio Benítez Peralta, académico de la Facultad de Medicina de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM).

El gluten, presente en la parte del endoesperma de las semillas, contiene proteínas que, en las personas intolerantes, producen una reacción inmune como alergia que destruye las células del epitelio intestinal, responsables de la absorción de nutrientes.

 

“Disminuye el tránsito del intestino y provoca cólico, distención del abdomen y evacuaciones diarreicas que contienen grasa (esteatorrea)”, explica Benítez Peralta.

 

“Al no poder absorber las vellosidades intestinales sustancias como las vitaminas A, B, C y D, B12, He, Ca, entre otros nutrientes, el paciente presenta anemia, pérdida del cabello y otros síntomas y signos clínicos por deficiencia de nutrientes”.

 

“La intolerancia al gluten tiene una distribución universal, ligada a los cromosomas. Es más amplia en Estados Unidos de América y los países del norte de Europa y de África. En México no es tan común: 5.4 por cada mil individuos puede tenerla y es más común en población blanca”, precisó el investigador.

 

“El diagnóstico es complejo y son necesarios exámenes de laboratorio, biopsias de intestino por endoscopia, pruebas genéticas, entre otras. No tiene tratamiento específico, ya que, por el simple hecho de evitar el gluten, no habrá lesiones en la mucosa intestinal. Hay, sin embargo, la posibilidad de tener en el futuro una vacuna para evitar la reacción inmune del gluten. El estudio de esta vía está en Fase 2”, agregó el especialista en anatomía.

 

Fuente: La Jornada.unam.mx

 

 

Lo confirmó la Agencia Santafesina de Seguridad Alimentaria y la prohibición es para todo el territorio provincial. Se trata de unas galletitas libres de gluten que son dulces naranjas con chips de chocolate y pertenecen a la marca Don Felix Gaspar. La información fue publicada por LaCapital.com.ar.

La Assal sacó de mercado ese producto porque la firma no tenía habilitación para venderlo. La prohibición es solo para la provincia de Santa Fe.

Como parte la decisión de ese organismo, dicho ejemplar no podrá ser elaborado ni fraccionado, ni expuesto a la venta. Es decir que se quita de todo el circuito de comercialización.

La prohibición tiene que ver porque dicho artículo no se encontraba habilitado p0or el Código Alimentario Argentino. “Esto no garantiza la trazabilidad y seguridad del alimento y representa un peligro para la salud de la población”, señaló la Assal a través de un comunicado.

Fuente: diario La Capital

La Administración Nacional de Medicamentos, Alimentos y Tecnología Médica sacó de la venta dos productos que supuestamente eran libres de gluten. Uno es un té de la marca Makam Food, en ese caso se trata de un artículo ilegal. El restante es un arroz de la firma “Bramador”, que no estaba autorizado a llevar el sello sin TACC. La nota la publicó tn.com.ar.

 

La Administración Nacional de Medicamentos, Alimentos y Tecnología Médica (Anmat) que depende del Ministerio de Salud de la Nación prohibió la venta de un té de la marca Makam Food y un arroz largo fino “Bramador”.

 

Con respecto al té, la Anmat detalló a través de un comunicado que se trata de un producto ilegal que no puede ser detallo en forma fehaciente y clara “como producidos, elaborados y/o fraccionados en un establecimiento determinado”.

 

El ente de salud agregó en el escrito que dicho te “no podrá ser elaborado en ninguna parte del país, ni comercializados ni expendidos en el territorio de la República de acuerdo a lo normado por el Artículo 9° de la Ley 18284″.

 

En este sentido, en la disposición 4792/2018 que se publicó en el Boletín Oficial, la Anmat   prohibió la venta del “Té Matcha’ Makam Food, Orgánico Japonés- Kagoshima, libre de gluten, envasado por Daily Matcha- Luciernaga Ltda. Chile”.

 

En referencia al arroz, la Anmat, publicó a través de la disposición 4764/2018, que se quita del mercado el “Arroz largo fino, 100% Natural, calidad 0000, que consigna el símbolo de alimento libre de gluten”, marca Bramador, RNPA N° 21-112853, RNE N° 21-112917″.

 

“Se halla en infracción a los artículos 6 bis, 155, 1381 y 1381 bis del CAA al estar falsamente rotulado por consignar en el rótulo el símbolo de alimento libre de gluten, y no estar autorizado como tal”, agregó el organismo interviniente. En consecuencia, la venta de dicho producto es ilegal.

Fuente: tn.com.ar

Es el costo por año. Desde la góndola de un supermercado de España, la clienta celíaca María Caballero, explicó por qué los alimentos sin TACC son más caros que los productos sin gluten. Desde la manera de cultivar hasta los sellos de control influyen en los altos costos.

“La recolección (la cosecha) tiene que ser específica para celíacos. Desde el campo, el agricultor sabe que ese maíz va a ser destinado para celíacos, entonces los campos de alrededor deben tener un perímetro de seguridad donde no se puede cultivar el trigo y así evitar la contaminación”, dijo María en diálogo con el medio español Heraldo.es

“Una vez que la harina llega a la fábrica, antes de que ingrese a la planta, el producto lleva una  analítica (sello) para identificar que es un producto sin TACC y  una vez que finalice todo el proceso de control de ingredientes, se coloca otra analítica (sello) que también es costoso.

“El costo final de todo esto lo paga el celíaco porque no hay subvenciones del Gobierno. Es el único país de Europa que no hace subvenciones a la compra de alimentos”, remarcó la clienta.

Teniendo en cuenta que un celíaco gasta 1038 euros por año para la compra de alimentos sin TACC, haciendo la conversión al peso argentino, la suma ascendería a los casi 30 mil pesos por año.

Fuente: Heraldo.es